Roldán. Según eso, a este hombre se le puede cantar el responso.
Alcalde. Yo entiendo que cederá en cuanto vea la que se le viene encima... Él mismo será el que desencante a la encantada señorita... Para mí, a eso tira don[90] Cesáreo...
Corral. Entiendo que no cede. Está enamoradísimo del ángel. Lo que hará será suicidarse, y me alegro.
Alcalde. ¡Hombre...!
Corral. Digo que allá me espere muchos años.[95]
Escena III
Los mismos; Cesáreo, por el fondo.
Cesáreo. (Al Alcalde.) ¿Vio usted a ese maldito Cura; le dijo...?
Alcalde. Que se arregle como pueda, ya por lo religioso, ya por lo moral, para encadenar a la rebelde...[100]
Cesáreo. Muy bien.