Don Rafael. Pues hablando ayer con ese Potosí en figura humana... fue a entregarme una cantidad, y no floja, para los pobres...
Don Pedro. ¿Y qué dijo?[210]
Don Rafael. No sé cómo ni por qué nombramos a los señores Marqueses de Alto-Rey... Se habló de...
Corral. Estaba yo presente. Se habló del desastre de esta noble familia...
Don Rafael. Hizo grandes elogios de Cesáreo, de su[215] inteligencia, de su gallardía...
Corral. Y al fin dijo que no pensaba volver a casarse.
Don Rafael. (Con viveza y enojo.) No: no dijo eso, Corral.
Corral. Don Rafael, mire que estoy bien seguro...[220]
Don Rafael. (Con energía.) No dijo eso, sino todo lo contrario. Y yo me permití aconsejarle... vamos, le indiqué... cuán conveniente le será un sostén... un compañero de la vida que le ayude a llevar la carga de tan desmedidas riquezas.[225]
Don Pedro. (Excitadísimo.) Mi querido Corral, usted, que es la gaceta de Agramante, hágame el favor de enterarse del telegrama recibido por el Alcalde... si es verdad que viene Cesáreo...