—Méjico en primera línea[9] y luego el Perú, que cuenta con las ricas minas del Cerro de Pasco. Bolivia conserva su antigua fama, aunque hoy día casi toda la plata que produce procede de la compañía Huanchaca. Chile trabaja igualmente sus minas argentíferas.
—¿Tiene minas de plata la América Central?
—Sí, y están en poder de norteamericanos e ingleses. La plata en barras[10] de Costa Rica es muy apreciada.
—¿Se explotan aún las minas de oro que los españoles trabajaban en la época de la conquista?
—Algunas continúan entregando su generoso tributo, y de ellas no pocas están en Méjico que encabeza la lista de los países latino-americanos productores de oro. Otras hay en Centro América, de donde todavía hoy se exportan cantidades considerables de oro en tejos.
—¿Es allí donde se encuentra la famosa mina de Aguacate?
—Sí; en Costa Rica. Por su parte, Honduras tiene otra mina celebrada, la Rosario,[11] que produjo más de diez y seis millones de duros en treinta años.
—¿Es esa la mina más rica del mundo?[12]
—No; la que en realidad merece ese nombre está en Venezuela y dió veinticinco millones de duros en veinte años.
—También se dice que la América es el continente del cobre.[13]