Los pollos que se crían en las casas se hacen mansos y familiares desde el primer día, entran en todos los aposentos, se pasean por las calles, salen al campo y vuelven a casa. Son curiosos y se paran a las ventanas y puertas para atisbar lo que pasa en el interior. Comen granos, pan y otros alimentos; no desdeñan las moscas y demás insectos volantes, que atrapan diestramente en el aire; tragan también piezas de metal, monedas, y aún las piedrezuelas que encuentran. La carne de los pollos es tierna y de buen gusto,[11] la de los adultos no vale nada.[12]

Los naturales del Río de la Plata separan el cuello entero y parte del ñandú, los despluman y limpian, suavizan el cuero, y abriéndolo por la extremidad inferior, hacen talegos, que llaman chuspas.

Las plumas alares se mandaban a España, donde solían emplearlas en plumeros, penachos y adornos de damas; las blancas (que se hallan debajo de las alas) son las más estimadas, porque se pueden teñir y rizar como se quiera.[13]

Andrés Bello (Venezolano)

Chapter Footnotes:

[1] hay de estas aves hasta en, these birds are found even in. VARIANT: Se ven (or suelen verse) estas aves.

[2] campo raso, the open country.

[3] en bandadas, in flocks; covies.

[4] gente de a pie, country folk on foot.

[5] donde se acostumbra darles caza, where they are usually hunted. VARIANT: Donde se les da caza (or se les caza).