[3] a viajes, traveling. VARIANT: En viaje.

[4] se tragaba las leguas, the leagues disappeared.

11.—LA BOLSA
[(to the vocabulary section)]

De todos los sitios en que se forman agrupaciones humanas, ninguno que[1] presente más ancho campo de observación al curioso que el salón central de la Bolsa de Comercio. El traje nivelador[2] le da, a primera vista, cierto aspecto de homogeneidad que desaparece cuando la mirada sagaz ahonda un poco en aquel mar revuelto en que se mezclan y confunden todas las clases.

El fastuoso banquero, cuyo nombre sólo con ser mencionado[3] hace desfilar por la mente un mundo fantástico de millones, estrecha con su mano pulida la grosera garra del chalán marrullero; el humilde comisionista se codea familiarmente con el propietario acaudalado a quien adula según las reglas de la democracia en boga; el mozalvete recién iniciado en la turbulenta vida de los negocios pasea por todas partes sus miradas[4] codiciosas; el aventurero procaz roza el modesto traje del simple dependiente con los estirados faldones de su levita presuntuosa; el insular petimetre ostenta su bigote rizado a tijera[5] bajo la mirada aguda del periodista burlón que prepara su crónica sensacional, husmeando todas las conversaciones; el anciano enriquecido por largos años de duro trabajo comenta, con la frialdad del egoísmo que dan los años, esa crónica diaria de la Bolsa, muchas de cuyas páginas están escritas con sangre[6]; el usurero famélico gira y gira describiendo círculos siniestros en torno de sus víctimas infelices.

El doctor se abrió paso como pudo[7] hasta que consiguió llegar a la reja que limita el recinto destinado a las operaciones, vulgo «rueda.»[8] Agolpábase a aquella reja una multitud ansiosa, estremecida por corrientes eléctricas. Se veían pescuezos estirados en angustiosa espectativa, con la rigidez propia del jugador que espera la salida de la carta que ha de decidir la partida; ojos desmesuradamente abiertos, siguiendo con fijeza hipnótica los movimientos de la mano del apuntador, el cual, subido sobre su tarima, anotaba las operaciones en las pizarras que, negras, cuadradas, siniestras, se dibujaban como sombras en la pared del fondo.

Salía de la «rueda» un estrepitoso vocerío, una algarabía de mil demonios[9]: voces atipladas, roncas, sonoras, de tenor, de bajo, de barítono; voces de todos los volúmenes y de todos los metales. Los corredores parecían unos energúmenos; más tenían caras de hombres enredados en una discusión de taberna, que de comerciantes en el acto de realizar sus operaciones. Y no sólo gritaban como unos locos,[10] sino que también gesticulaban y accionaban como si estuvieran por darse de bofetadas.[11]

Julián Martel, nom de plume of José Miró (Argentino)

Chapter Footnotes:

[1] De todos los sitios en que ... ninguno que ..., Of all places in which ... none offers. Note the use of que and the subjunctive. VARIANT: Ninguno presenta.