[9] timbre de honor, a patent of honor or nobility.
3.—AMÉRICA
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Cuando se estudian de cerca[1] y sin pasión pueril los hechos, se reconoce que no hay razón, que no hay justicia alguna en exigir de los Americanos del Sur lo que no han podido conseguir en igual tiempo sus propios padres,[2] en ninguno de los pueblos meridionales de la misma Europa.
Los americanos del Sur no pueden haber adquirido en menos tiempo, mejores costumbres que sus maestros. Ellos han resuelto en principio todas las dificultades sociales y políticas de nuestro tiempo, y sus gobiernos están basados en las máximas de la verdad y la justicia: les falta práctica, y ésta se adquiere en el ejercicio de la libertad. Las ambiciones turbulentas que agitan de tiempo en tiempo a estos hombres, no son eternas: ellas pasarán en la América del Sur como pasarán en Francia, como pasaron hace ya tiempo en Inglaterra. ¿Qué motivo racional hay para que así no sea? Solamente los hombres que permanecen en la servidumbre son los que no llegarán jamás a ser libres.
Entre tanto no son sus trastornos, como suele pintarlos la pasión de los extraños, ininterrumpidos: ha mucho tiempo que, fuera del campo de batalla, no se derrama en esos pueblos sangre alguna por causas políticas: depuestas las armas, los hombres contienen sus resentimientos de partido, y se guardan entre sí las consideraciones de la amistad.[3] El trabajo, escaso antes de la revolución por las trabas sin cuento[4] que lo agobiaban, se ha desarrollado bajo el amparo de la libertad: lejos de decaer las grandes ciudades, se mejoran y prosperan: los caminos de hierro comienzan, y en algunas repúblicas gozan de importancia.
Sus ríos caudalosos, de origen desconocido y de navegación peligrosa, se exploran en todos sentidos: su suelo fecundo repone con prontitud los males de sus guerrillas pasajeras, y su comercio proporcional a su población, aumenta con rapidez y sin interrupción. Evidentemente, todas sus rentas, bien o mal distribuidas por los Estados, vuelven a la circulación, y el trabajo se sostiene y aumenta.
La América del Sur posee escritores y poetas de primer orden, oradores elocuentes y diplomáticos versados en el derecho de gentes, de una habilidad y de una lucidez incontestables. La deuda de todas las repúblicas juntas no es para imponer miedo a ningún hacendista, y todo el mundo tiene la convicción, tanto en Europa como en América, de que para enjugarla en pocos años, no tanto necesitan los sudamericanos de un largo período de paz completa, como de costumbres morigeradas en todos los ramos de la administración.
La ambición vulgar de mando, los compromisos de una política interior bastarda, y el desorden consiguiente en el manejo y empleo de las rentas son las causas principales del descrédito, exagerado a veces por el interés y por la pasión, que de vez en cuando[5] se une al nombre de algunas de estas repúblicas. Su escasa población relativamente a la extensión de sus vastísimas comarcas, y la índole, los hábitos y la poca instrucción en los ramos más útiles del trabajo, que caracterizan a la gran mayoría de sus inmigrantes, agravan un tanto la situación. Mas todos estos inconvenientes carecen de raíces profundas. La gran crisis de la libertad está consumada; las costumbres de la vida pública penetran en el corazón del pueblo, los soldados indomables de la independencia, abrumados por la edad,[6] bajan al sepulcro[7] o abandonan con las esperanzas de sus ambiciones las riendas del Gobierno.[8] Las nuevas generaciones, más ilustradas y menos avezadas a[9] la vida de los campamentos, buscarán nuevas soluciones a las dificultades de la política, y asentarán el porvenir de la patria americana en la instrucción de las masas, en la actividad del trabajo, en las luchas viriles e inteligentes de la opinión, asegurando así la paz y la prosperidad interior. Acaso a fines del presente siglo, los hechos infecundos y dramáticos de sus guerras intestinas pertenecerán a la leyenda,[10] como los hechos de su gran transformación se inscribirán definitivamente en la historia.
—Román Baldorioty de Castro (Portorriqueño)
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