[1] a lo largo de, throughout the length of.

[2] que (el español) es por sí solo, who (the Spaniard) is himself. VARIANT: Que es en sí ....

[3] aquí y allá, here and there.

[4] dándose el caso de, resulting in; the resulting fact being.

[5] Ministerio de Ultramar, The Colonial Office. The Ministry or Department in Spain which had charge of the administration of the Spanish colonies.

[6] no lo es menos que, it is no less (true) that; it is equally (true) that.

[7] en cien brazas de agua, buried a hundred fathoms deep; very deeply rooted. Note the mixed metaphor.

[8] al correr de medio siglo, in half a century from now. VARIANT: Al cabo de medio siglo; cuando vaya corrido medio siglo.

9.—LOS EXTRANJEROS EN AMÉRICA
[(to the vocabulary section)]

Vengan en hora buena aquéllos que penetran al seno de la República por el pórtico siempre abierto del preámbulo constitucional,[1] dispuestos a labrar su propio bienestar, contribuyendo al engrandecimiento común al amparo de leyes cuya generosidad sólo podría compararse a la del surco dilecto, que retribuye sin usuras el sudor de las frentes; vengan en hora buena esos inmigrantes sanos y buenos, que incorporan nuevos glóbulos rojos a las arterias de la República y de cada uno de los cuales podría decirse, parafraseando un concepto ajeno, que es como una letra en el gran abecedario del progreso nacional; vengan en hora buena esos extranjeros como Burmeister, como Jacques, como Berg, como Gould, como Groussac, que han ilustrado el pensamiento de varias generaciones argentinas, y cuyo paso por los bufetes de la pública enseñanza nos permite afirmar que la República diluída en la triunfal policromía de un potente organismo joven, es americana por el rígido concepto de su propia autonomía; española por su tradición y por su lengua; alemana por su ejército; inglesa por la pujanza de sus grandes capitales; francesa por sus tendencias literarias e italiana por el hondo y permanente amor a las cosas altas y las cosas bellas. ¡Vengan enhorabuena esos extranjeros, cuyos apellidos nos han servido para bautizar todos los accidentes geográficos de la costa patagónica[2] ... y vengan, por último, esos otros cuyas figuras, esculpidas en el bronce o en el mármol, cubren pedazos del caro suelo nativo! Pero esos otros, lívidos, sobre cuya ignorancia ha echado raíces la noción indeterminada y confusa de un superlirismo feroz, esos otros, mala hora aquélla en que rumbean a esta playa, y bien venida la ley[3] que los repudia a nombre de un derecho al bienestar que, si puede ser invocado por ellos, con mil veces más razón ha de poder invocarlo un pueblo entero.