—¿Tienen las droguerías de la América latina el mismo aspecto que las nuestras?

—Por el contrario,[34] son bastante diferentes. No se acostumbra vender en ellas sorbetes, refrescos u otras bebidas; eso queda para[35] las confiterías; tampoco[36] se despachan allí estampillas o sellos de correo, los cuales se expenden en las sucursales de la administración postal. No verá Ud. en nuestras farmacias tantos[37] enseres domésticos y de tualeta.[38] Por otra parte, preciso es distinguir en la América latina la droguería, donde se venden drogas y cuerpos químicos, al por mayor, de[39] las boticas o farmacias, donde se despachan recetas y se adquieren específicos y medicinas caseras. En casas que venden instrumentos ópticos, se encuentran anteojos, lentes quevedos y antiparras.

—No habiendo[40] chinos, ¿quiénes hacen el lavado y planchado?

—Hay talleres especiales de estos ramos, atendidos generalmente por mujeres. En este género de servicios personales debe Ud. incluir las tintorerías, los pequeños talleres donde se plancha, se limpia y se compone ropa; los talleres de grabado para la impresión de tarjetas de visita y papel de carta; y aun[41] las casas de baños públicos con sus baños de ducha, de inmersión y turco-romanos; sus piletas de natación, etc.

—¿Las peluquerías allí tienen también los servicios de manicuras y limpiabotas?

—No tanto el de los limpiabotas, quienes prefieren trabajar en puestos al aire libre, para atraer marchantes entre los transeuntes. En la peluquería ve Ud. lo de siempre[42]: objetos de tocador, pelucas y tupés. Las damas, por su parte, utilizan los servicios de peinadoras que van a domicilio, o acuden en persona a establecimientos especiales originarios de París y llamados institutos de belleza.

—En mis viajes por España he visto muchos establecimientos que llevaban[43] el nombre genérico de agencias. ¿De qué se ocupan?

—Son casas que hacen cierto género de servicios; así[44] las agencias marítimas venden pasajes para los vapores; las de colocaciones proporcionan sirvientes, empleados, operarios y peones; las de mensajeros ponen a la disposición del cliente mandaderos para transmitir recados; las agencias de transportes realizan los servicios que en Norte América hacen los expresos; las de mudanza se encargan de transportar muebles cuando se cambia de domicilio; las agencias de alquileres procuran listas de casas desocupadas; las agencias o casas de cambio venden y compran moneda extranjera.

—¿Qué nombre se da en la América española a los establecimientos agrícolas e industriales que explotan la riqueza nacional?

—Las fincas rurales de labranza o de ganados se llaman estancias, haciendas, sitios, fundos, ranchos o chacras, variando la designación según el país y de acuerdo con la naturaleza de la propiedad. La parte de esos establecimientos que beneficia la leche se conoce con el nombre de cremería, aunque suele dárseles el nombre de tambos. Las estancias argentinas destinadas exclusivamente a la cría de animales finos o de raza, o de sangre pura, se distinguen con el nombre especial de cabañas. Las faenas de carnicería en grande escala llévanse a cabo[45] en los saladeros y frigoríficos. En este caso me refiero a las operaciones relacionadas con la exportación de carnes, pues las de consumo local se llevan a cabo en los mataderos, ya mencionados. La zafra de la caña de azúcar se realiza en los ingenios, purificándose el producto en las refinerías. Si las plantaciones de caña se llaman cañaverales y las de café cafetales, en cambio las de vid se denominan viñedos.[46] La extracción del mosto, su fermentación y conversión en vino, se lleva a cabo en las bodegas. Las maderas se benefician y trabajan en los obrajes; y los metales, que se extraen de las minas, se elaboran en las fundiciones de hierro, cobre y acero.