—En unas cuantas ciudades que conservan las tradiciones de la madre patria. Por lo general se ven verjas en los jardines, en las ventanas pequeñas o las que ofrecen un acceso peligroso desde la calle, las cuales[56] por eso se mantienen abiertas sólo de día.[57] El herrero hace, como se lo dije[58] ya, los balcones de hierro, el armazón de las claraboyas, las escaleras, sobre todo las que se llaman de caracol, que son generalmente de hierro y se conocen con ese nombre[59] por estar[60] construidas sobre un eje.

—¿Se fabrican por allá[61] baldosas, mosaicos y azulejos?

—En pequeña escala.[62] Por lo general[63] se importan de Europa y Estados Unidos, vendiéndose[64] en establecimientos especiales juntamente con otros artículos que se designan con el nombre de[65] materiales de construcción. Aquí entran[66] no sólo azulejos para los cuartos de baño y la cocina[67]; mosaicos para las veredas o aceras,[68] el zaguán, los patios,[69] corredores y galerías[70]; baldosas para los patios interiores y azoteas; pizarras para el techo; sino también frisos de mármol, pedestales para jardines, objetos de cemento armado,[71] de piedra o de terracotta, cristales, vidrios de color para puertas-cancelas,[72] banderolas, ojos de buey, etc.

—¿Se emplea[73] el gas o la electricidad en el alumbrado?

—Uno y otro sistema[74]; pero en las ciudades grandes el gas se usa con preferencia como combustible en la cocina. Como iba diciendo,[75] una casa electricista corre con la instalación de conductores, medidores, toma-corrientes,[76] llaves, fusibles, así como de las campanillas con sus cuadros indicadores, pilas, transformadores, etc., mientras otra casa especialista, de las[77] denominadas[78] de artefactos de luz eléctrica, proporciona las arañas, los pendientes, los brazos, los faroles y los «plafonniers.»

Por su parte, el cerrajero[79] se encarga de las cerraduras y cerrojos de las puertas, pestillos, manijas, bisagras, fallebas y pasadores.

El cuarto de baño queda al cuidado de[80] otra casa especialista, cuya[81] tarea consiste en la instalación de la bañadera y de los lavatorios o lavabos (éstos pueden ser de hierro esmaltado, porcelana, loza o loza-piedra), el retrete, las repisas, toallero, espejos, amén de[82] un pequeño armario para las medicinas caseras y útiles de tocador que debe tenerse siempre a mano.[83]

Mientras[84] estas operaciones tienen[85] lugar, los pintores blanquean o pintan las paredes a la cal,[86] al fresco o al óleo y, en esta última forma, las puertas y ventanas, las que reciben[87] luego una mano de barniz cada una. Las piezas suelen entapizarse con papel, cubriendo anteriormente las paredes con papel de forro, que es material muy barato; y cuando aquéllas[88] están completamente secas, se las reviste con el papel que ha de quedar permanentemente. Entretanto[89] los cielos rasos de yeso se han terminado, inclusive el florón central[90] y las molduras del contorno.

—¿Cuál es la distribución que se da[91] por lo general a las habitaciones de una casa de familia?

—En países de tierra barata,[92] predomina el estilo antiguo español, caracterizado por[93] la planta de un solo piso, a veces en dos alas o cuerpos de edificio con un patio en el centro. Las habitaciones, espaciosas, bien iluminadas, de altos techos, se suceden una tras otra[94] en línea perpendicular a la calle. En algunos casos el edificio está precedido por un jardín. Las construcciones terminan hacia el fondo en la cocina, habitaciones de servicio, patio y demás dependencias. No es raro que la propiedad se extienda desde una calle hasta la que limita la manzana por el lado opuesto, y en este caso la parte posterior está ocupada por el huerto o fondo, como familiarmente se le llama, y donde suele haber añosos árboles frutales. Este es también el sitio para el corral de aves domésticas y los pesebres para los caballitos[95] de los niños de la casa.