—Los vientos alisios, que vienen del nordeste, al pasar por el Golfo de Méjico, se cargan de humedad, la cual depositan en forma de lluvia en las faldas de las montañas que directamente se les oponen, es decir, el borde oriental de la meseta y la vertiente norte de la Sierra Madre del Sur.

—Por lo tanto,[9] la falda opuesta de la meseta, es decir el borde que mira hacia el Pacífico, no recibiendo esos vientos, debe de ser más árida.

—Pero haré notar que en cambio esa falda está favorecida por los vientos contraalisios que soplan en dirección contraria.[10]

—Así, pues,[11] irrigada una vertiente de la meseta por los vientos alisios, y la otra, por los contraalisios, la zona intermedia se hallará privada de su beneficio.

—Precisamente es eso lo que sucede: las lluvias son escasas en la meseta central. Una cosa parecida ocurre en ciertas regiones llanas como Yucatán, con la diferencia que ese territorio se halla situado precisamente en el camino que recorren los vientos cargados de humedad.

—¿Cómo no recibe lluvias, entonces?

—Porque no hay en esa comarca montañas en cuyas faldas pudieran condensarse los vapores. Esta circunstancia geográfica condena a Yucatán a perpetua sequía. En las regiones que se hallan sometidas a esta condición se encuentran los cactus, los agaves y otras plantas fibrosas características de las regiones muy secas.

—Según eso, las faldas de la meseta mejicana deben de ser muy fértiles.

—En efecto allí se encuentran espesos bosques, de árboles tan gigantescos como el ahuehuete, que alcanza una altura de cuarenta metros, y otros árboles cuya madera se usa en ebanistería como la caoba, el ébano y el palo rosa. Allí crecen también el árbol de la goma, caucho o hule, la vainilla, el cacao, árboles frutales y, además, plantas semi-tropicales como el tabaco, el cafeto, la caña de azúcar, el algodonero y muchos otros.

—¿Qué clase de vegetación crece en la altiplanicie?