Quién se fuera a la Zono inhabitable
por no perder del todo la paciencia,
que quieren que lo sufra, y que no hable!
Tubieron Persio y Juvenal licencia
de corregir las faltas del Imperio;
y no he de hacer yo escrúpulo y conciencia,
Viendo en una ventana una Glicerio,
una segunda Venus, que la ocupa,
donde pensaste que era un Monasterio,
Y que a la mar se arroje la chalupa,
como la galeaza, y tienda velas,
y tanto aquesta, como aquella chupa?
Mas quién no ha de calzarsa las espuelas,
por no ver afeitada, como guinda,
la que ha perdido en navegar las muelas?

[423] One of these compositions commences in the following way:—

Qual llena de rocio
suele salir, los campos alegrando,
la clara Aurora con el rostro helado,
sutil aura soplando,
tal por el verde prado
salío mi pastorcilla al llanto mio,
dejando alegre el suelo,
y de sus gracias embidioso el cielo.
Esparcese sin arte
sobre la nieve del marmoreo cuello,
tirada en hebras larga vena de oro;
y para euriquecello
en dos madejas varias se reparte,
con bien mayor tesoro,
descubriendo la cara
mas que la luna y las estrellas clara.
La tierna yerva crece,
donde la planta sienta, y eria olores,
y el arbol que desgaja con su mano
pimpollos brota y flores,
y el ayre fresco y vano,
hablando con olores lo enriquece,
y lleno de alegria
promete al mundo venturoso dia.

[424] The curate in Don Quixote, during the examination of the knight’s library, says, that if these Tears had been doomed to be burnt, he himself should have shed tears. I have not seen the book in any collection.

[425] For example:—

Ya en sus troncos nativos
temerosa la sombra se recoge,
y deja la floresta
por bien pasar la fatigada siesta:
ya el zefiro ligero, que despliega
sus alas al nacer del Sol dorado,
con arrullos lascivos
al vendor de los hojas las entrega,
y al blanco lirio en el sediento prado
sobre los hombros de la flor vecina
el cuello enfermo del calor inclina:
Marcelo, al Olmo erguido, si te place,
los pasos encamina,
que al baño de las Náyades cortina
entretegido con la yedra hace:
sonará tu zampoña dulcemente,
suave tu zampoña,
con quien las duras sierpes su ponzoña,
los vientos su braveza,
y las fieras suspenden su aspereza.

[426] One of Martin’s most charming madrigals may be transcribed here:—

Iba cogiendo flores,
y guardando en la falda
mi Ninfa, para hacer una guirlanda;
mas primero las toca
a las rosados labio de su boca,
y les dá de su aliento los olores;
y estaba (por su bien) entre una rosa
una abeja éscondida,
su dulce humor hurtando;
y como en la hermosa
flor de los labios se halló, atrevida,
la picó, sacó miel, fuese volando.

[427] The following seems to have been vastly admired by some critics, since it has found its way into various collections:—

Revelome ayer Luysa
Un caso bien de reyr,
Quierotelo, Ines, dezir,
Porque de caygas de risa.
Has de saber que su tia,
No puedo de risa, Ynes
Quiero reyrme, y despues
Lo dire quando no ria.