[42] Thus in the first stories the old word ome stands for hombre; but in those towards the end of the collection it is changed to hombre.
[43] Argote y Molina enumerates the prose works of this prince in the before-mentioned biography. He notices the poems in an appendix to his edition of El Conde Lucanor, entitled Discurso sobre la poesia Española. Though the appendix occupies only a few pages, it contains many interesting observations.
[44] The following romance, which is inserted without interpunctuation, as it appears in the original, may serve for a specimen of those to which the name of Don Juan Manuel is attached. It is certainly not the worst of its kind; and must have found its way by some lucky accident into the Cancionero general, which contains scarcely any narrative romances. It is also found in another Cancionero de Romances, under the title of Romance de Don Juan Manuel.
Gritando va el cavallero
publicando su gran mal
vestidas ropas de luto
aforrados en sayal
por los montes sin camino
con dolor y sospirar
llorando a pie descalço
jurando de no tornar
adonde viesse mugeres
por nunca se consolar
con otro nuevo cuydado
que le hiziesse olividar
la memoria de sua amiga
que murio sin la gozar
va buscar las tierras solas
para en ellas habitar
en una montaña espesa
no cercana de lugar
hizo casa de tristura
qu’es dolor de la nombrar
d’una madera amarilla
que llaman desesperar
paredes de canto negro
y tambien negra la cal
las tejas puso leonadas
sobre tablas de besar
el suelo hizo de plomo
porque es pardillo metal
las puertas chapadas dello
por su trabajo mostrar
y sembro por cima el suelo
secas hojas deparral
cado no se esperan bienes
esperança no ha destar
en aquesta casa escura
que hizo para penar
haze mas estrecha vida
que los frayles del paular
que duermen sobre sarmientos
y aquellos son su maniar
lo que llora es lo que beve
aquello torna a llorar
no mas d’una vez al dia
por mas se debilitar
del color de la madera
mando una pared pintar
un dosel de blanca seda
en ella mando parar
y de muy blanco alabastro
hizo labrar un altar
con canfora betumado
de raso blanco el frontal
puso el bulto de su amiga
en el para le adorar
el cuerpo de plata fina
el rostro era de cristal
un brial vestido blanco
de damasco singular
mongil de blanco brocado
forrado en blanco cendal
sembrado de lunas llenas
señal de casta final
en la cabeça le puso
una corona real
guarnecida de castañas
cogidas del castañal
lo que dize la castaña
es cosa muy de notar
las cinco letras primeras
el nombre de la sin par
murio de veynte y dos años
por mas lastima dexar
la su gentil hermosura
quien quel sepa loar
qu’es mayor que la tristura
del que la mando pintar
en lo qu’ el passa su vida
es en la siempre mirar
cerro la puerta al plazer
abrio la puerta al pesar
abrio la para quedarse
pero no para tornar.
All the songs attributed to Don Juan Manuel in the Cancionera have a form and structure, which render it probable that they belong to the age in which El Conde Lucanor was written; one, for example, begins thus:
Quien por bien servir alcanza
Vivir triste y desamado,
Este tal
Deve tener confianza,
Que le traera este cuydado
A mayor mal.
Another which belongs to the class, called Villancios possesses more poetical merit. It commences thus:—
Muerto es ya, muerto, Señora,
El triste que en ley de Amor
Era vuestro servitor.
La muerte pudo matalle,
Pues le distes ocasion,
Pero no pudo quitalle
De teneros aficion.
O pena sin redemcion,
Que pena el triste amador
En los infiernos de Amor.
[45] Sarmiento only briefly notices this arch-priest, and Nicolas Antonio has entirely overlooked him. But Velasquez pays particular attention to him, and gives a long extract from his work.
[46] As a specimen by which justice will be done the author, it is sufficient to quote the following passage, which is printed by Velasquez. Don Amor says:—