Assi conseguimos de aquella manera,
Hasta que llegamos en somo del monte,
No menos cansados que Dante Acheronte.
[78] Thus the two following stanzas are crowded with the names of authors, ancient and modern, with the view of shewing the loss which Spanish literature had sustained by the death of Villena.
Perdimos a Homero que mucho honorana
este sacro monte do nos habitamos
perdimos a Ovidio el que coronamos
del arbol laureo que muchos amava
Perdimos Horacio que nos invocava
en todos exordios de su poesia
assi disminuye la nuestra valia
que antiguos tiempos tanto prosperava.
Perdimos a Livio y a Mantuano
Macrobio, Valerio, Salustio, Magneo
pues no olvidemos al moral Agneo
de quien se loava el pueblo Romano
Perdimos a Julio y a Casaliano
Alano, Boecio, Petrarcha, Fulgencio
Perdimos a Dante, Gaufre, Terencio
Juvenal, Estacio, y Quintiliano.
[79] Stanzas, like the following, deserve to be extracted from this work, as they are calculated to shew what might have been expected of the Marquis of Santillana, had he cultivated his talent for poetry under more favourable circumstances.
Mas yo a ti sola me plaze llamar,
o cithara dulce, mas que la d’Orfeo;
que tu sola ayuda, no dudo, mas creo
mi rustica mano podra ministrar.
O Biblioteca de mortal cantar,
fuente meliflua de magna eloquencia,
infunde tu grande y sacra prudencia
en mi, porque yo pueda tu planto esplicar.
A tiempo a la hora suso memorado,
assi como niño que sacan de cuna,
no se falsamente, o si por fortuna,
me vi todo solo al pie de un collado,
Salvatico espesso lexano a poblado
agreste desierto y tan espantable,
que temo verguenza, no siendo culpable,
quando por extenso lo aure recontado.
No vi la carrera de gentes cursada,
ni rastro exercido por do me guiasse,
ni persona alguna a quien demandasse
consejo a mi cuyta tan desmesurada;
Mas sola una senda poco visitada
al medio de aquella tan gran espessura,
bien como adarmento subiente a l’altura
de rayo Dianeo me fue demostrada.
[80] Don Alvaro de Luna begins to speak in the first stanzas:—
Vi tesoros ayuntados
por gran daño de su dueño.
Assi como sombra o sueño
son nuestros dias contados:—
Y si fueron prorogados
por sus lagrimas algunos
desto no vemos ningunos
por nuestros negros pecados.
Abrid abrid vuestros ojos,
gentios, mirad a mi,
quanto vistes, quanto vi,
fantasmas fueron y antojos.
Con trabajos con enojos
usurpe tal señoria,
que si fue no era mia
mas endevidos despojos.
Casa, casa, guay de mi!
campo a campo alleguè
casa agena no dexè,
tanto quise quanto vi.
Agora pues ved aqui,
quanto valen mis riquezas
tierras villas fortalezas
tras quien mi tiempo perdi.
[81] There is a singular pedantry, with a happy turn of versification, in a song which commences thus:—
Antes el rodante cielo
tornara manso y quieto,
y sera piadoso Aleto,
y pavoroso Metello.
Que yo jamas olvidasse
tu virtud,
vida mia y mi salud,
ni te dexasse.
Cesar afortunado
cessara de combatir,
y harian desdezir
al Priamides armado—
Quando yo te dexarè,
ydola mia,
ni la tu philosomia
olvidarè; &c.
[82] It commences thus: