Capitulo quinçe como se alço tiguex y el castigo que en ellos ubo sin que lo ubiese en el causador.
dicho sea como el general llego a tiguex donde hallo a don garci lopes de cardenas y a hernando de albarado y como lo torno a embiar a cicuye y truxo preso a el capitan bigotes y a el gouernador del pueblo que p434 era un hombre ançiano de esta pricion los tiguex no sintieron bien juntose con esto
el general quiso recoger alguna ropa para repartir a la gente de guerra y para esto hiço llamar a un indio principal de tiguex que ya se tenia con el mucho conosimiento y conbersaçion a quien los nuestros llamauan juan aleman por un juan aleman que estaba en mexico a quien deçian pareçer a queste hablo el general diciendo que le probeyese de tresientas pieças de ropa o mas que auia menester para dar a su gente el dixo que aquello no era a el haçer lo sino a los gouernadores y que sobre ello era menester entrar en consulta y repartirse por los pueblos y que era menester pedir lo particularmente a cada pueblo por si ordenolo ansi el general y que lo fuesen a pedir siertos hombres señalados de los que con el estaban y como eran doçe pueblos que fuesen unos por la una parte del rio y otros por la otra y como fuese de manos aboca no les dieron lugar de se consultar ni tratar sobre ello y como llegaria a el pueblo luego se les pedia y lo abian de dar porque ubiese lugar de pasar adelante y con esto no tenian mas lugar de quitarse los pellones de ençima y darlos hasta que llegase el numero que se les pedia y algunos soldados de los que alli yban que los cogedores les daban algunas mantas o pellones sino eran tales y bian algun indio con otra mejor trocabanse la sin tener mas respecto ni saber la calidad del que despojaban que no poco sintieron esto allende de lo dicho del pueblo del aposento salio un sobre saliente que por su honra no le nombrare y fue a otro pueblo una legua de alli y biendo una muger hermosa llamo a su marido que le tubiese el cauallo de rienda en lo bajo y el subio a lo alto y como el pueblo se mandaba por lo alto creyo el indio que yba a otra parte y detenido alli ubo sierto rumor y el bajo y tomo su cauallo y fuese el indio subio y supo que auia forçado o querido forçar a su muger y juntamente con las personas de calidad del pueblo se uino a quexar diçiendo que un hombre le auia forçado a su muger y conto como auia pasado y como el general hiço pareçer todos los soldados y personas que con el estaban y el indio no lo conoçio o por aberse mudado la ropa o por alguna otra ocaçion que para ello ubo pero dixo que conoçeria el cauallo por
lo tubo de rienda fue lleuado por las cauallerisas y hallo un cauallo enmantado hobero y dixo que su dueño de aquel cauallo era el dueño nego biendo quel no abia conoçido y pudo ser que se herro en el cauallo finalmente el se fue sin aber en mienda de lo que pedia otra dia uino un indio del canpo que guardaba los cauallos herido y huyendo diciendo que le auian muerto un compañero y que los indios de la tierra se llebarian los cauallos ante cogidos hacia sus pueblos fueron a recoger los cauallos y faltaron muchos y siete mulas del general.
otro dia fue don garci lopes de cardenas a ber los pueblos y tomar de ellos lengua y hallo los pueblos serrados con palenques y gran grita dẽtro corriendo los cauallos como en coso de toros y flechandolos y todos de guerra no pudo haçer cosa por que no salieron a el campo que como son pueblos fuertes no les pudieron enojar luego ordeno el general que don garçi lopes de cardenas fuese a çercar un pueblo con toda la p435 demas gente y este pueblo era donde se hiço el mayor daño y es donde acaeçio lo de la india fueron muchos capitanes que auian ydo delante con el general como fue juan de saldiuar y barrio nuebo y diego lopes y melgosa tomaron a los indios tam de sobresalto que luego les ganaron los altos con mucho riesgo porque les hicieron muchos de los nuestros por saeteras que hacian por de dentro de las casas estubieron los nuestros en lo alto a mucho riesgo el dia y la noche y parte de otro dia haçiendo buenos tiros de ballestas y arcabuçes la gente de a cauallo en el campo con muchos amigos de la nueba españa y daban por los sotanos que auian aportillado grandes humasos de suerte que pidieron la paz hallaronse aquella parte pablos de melgosa y diego lopes ueinti quatro de seuilla y respondieronles cõ las mismas señales que ellos haçian de paz que es haçer la cruz y ellos luego soltaron las armas y se dieron a md llebabanlos a la tienda de don garçia el qual segun se dixo no supo de la paz y creyo que de su boluntad se daban como hombres benzidos y como tenia mandado del general que no los tomase a uida porque se hiciese castigo y los demas temiesen mando que luego hincasen doçientos palos para los quemar biuos no ubo quien le dixese de la paz que les auian dado que los soldados tan poco lo sabian y los que la dieron se lo callaron que no hiçieron caso de ello pues como los enemigos bieron que los yban atando y los començaban a quemar obra de çien hombres que estaban en la tienda se començaron a haçer fuertes y defenderse con lo que estaba dentro y con palos que salian a tomar la gente nuestra de a pie dan en la tiẽda por todas partes estocadas que los hacian desmanparar la tienda y dio luego la gente de a cauallo en ellos y como la tierra era llana no les quedo hombre a uida sino fueron algunos que se auian quedado escondidos en el pueblo que huyeron a quella noche y dieron mandado por toda la tierra como no les guardaron la paz que les dieron que fue despues harto mal y como esto fue hecho y luego les nebase desampararon el pueblo y bolbieronse a el aposento a el tiẽpo que llegaba el campo de cibola.
Capitulo desiseis como se puso çerco a tiguex y se gano y lo que mas acontencio mediante el cerco.
como ya e contado quando acabaron de gañar aquel pueblo començo a nebar en aquella tierra y nebo de suerte que en aquellos dos meses no se pudo haçer nada salbo yr por los caminos a les abisar que biniesen de pax y que serian perdonados dandoles todo seguro a lo qual ellos respondieron que no se fiarian de quien no sabia guardar la fe que daban que se acordasen que tenian preso a bigotes y que en el pueblo quemado no les guardaron la paz fue uno de los que fueron a les haçer estos requerimientos don garcia lopes de cardenas que salio con obra de treinta compañeros un dia y fue a el pueblo de tiguex y a hablar con juan aleman y aunque estaban de guerra binieron a hablalle y le dixeron que si queria hablar con ellos