Capitulo ueinte como cayeron grandes piedras en el campo y como se descubrio otra barranca donde se dibidio el campo en dos partes.

estando descansando el campo en esta barranca que abemos dicho una tarde començo un torbellino con grandissimo ayre y graniço y en pequeño espaçio bino tam grande multitud de piedra tam grandes como escudillas y mayores y tam espesas como lubia que en parte cubrieron dos y tres palmos y mas de tierra y uno dexo el cauallo digo que ningun cauallo ubo que no se solto sino fueron dos o tres que acudieron a los tener negros enpabesados y conseladas y rrodelas que todos los demas llebo por delante hasta pegallos con la barranca y algunos subio donde con grã trabajo se tornaron abajar y si como los tomo alli dentro fuera en lo llano de arriba quedara el campo a gran rriesgo sin cauallos que muchos no se pudieran cobrar rrompio la piedra muchas tiendas y abollo muchas çeladas y lastimo muchos cauallos y quebro toda la losa del canpo y calabaços que no puso poca neçesidad porque por alli no ay losa ni se haçe ni calabaços ni se siembra maiz ni comen pan salbo carne cruda o mal asada y fructas.

desde alli embio el general a descubrir y dieron en otras rancherias Alexeres a quatro jornadas a manera de alixares era tierra muy poblada adonde auia muchos frisoles y siruelas como las de castilla y parrales duraban estos pueblos de rancherías tres jornadas desiase cona desde aqui salieron con el campo algunos teyas porque asi se deçian aquellas gentes y caminaron con sus harrias de perros y mugeres y hijos hasta la prostera jornada de las otras donde dieron guias para pasar adelante a donde fue el canpo a una barranca grande estas guias no las dexaban hablar con el turco y no hallauan las notiçias que de antes deçian que quiuira era hacia el norte y que no hallauamos buena derrota con esto se començo a dar credito a ysopete y ansi llego el campo a la prostera barrãca que era una legua de borbo a bordo y un pequeño rio en lo bajo y un llano lleno de arboleda con mucha uba morales y rosales que es fruta que la ay en françia y sirue de agraz en esta barranca la auiã madura abia nueses y galinas de la calidad de las de la nueba españa y siruelas como las de castilla y en cantidad en este camino se bio a un teya de un tiro pasar un toro por ambas espaldas que un arcubuz tiene bien que haçer es gẽte bien entendida y las mugeres bien tratadas y de berguença cubren todas sus carnes traen çapatos y borseguiez de cuero adobado traen mantas las mugeres sobre sus faldellines y mangas cogidas por las espaldas todo de cuero y unos como sanbenitillos con rapasejos que llegan a medio muslo sobre los faldellines.

LXXXIII. Facsimile of Pages of Castañeda’s Relacion [◊] From the Manuscript in the Lenox Library

en esta barranca holgo el campo muchos dias por buscar comarca hicieronse hasta aqui treinta y siete jornadas de camino de a seis y de a siete leguas porque se daba cargo a quien fuese tasanda y un con p443 tando por pasos deçian que auian a el poblado do doçientas y sinquenta leguas bisto ya y cognoçido por el general franco uasques como hasta alli auian andado engañados por el turco y que faltauan los bastimentos a el campo y que por alli no auia tierra dõde se pudiesen probeer llamo a los capitanes y alferes a junta para acordar lo que les paresiese se debiese haçer y de acuerdo de todos fue quel general contreinta de a cauallo y media doçena de peones y fuese en demanda de quiuira y quedõ tristan de arellano bolbiese con todo el campo la buelta de tiguex sabido esto por la gente del canpo y como ya se sabia lo acordado suplicaron de ello a su general y que no los dexase de lleuar adelante que todos querian morir con el y no bolber atras esto no aprobecho aunque el general les conçedio que les embiaria mensajeros dentro de ocho dias si cõbiniese seguirle o no y con esto se partio con las guias que lleuaba y con ysopete el turco yba arrecando en cadena.

Capitulo ueinte y uno como el campo bolbio a tiguex y el general llego a quiuira.

partio el general de la barranca con las guias que los teyas le auian dado hiço su maestre de campo a el ueinte y quatro diego lopes y llebo de la gẽte que le pareçio mas escogida y de mejores cauallos el campo quedo con alguna esperança que embiaria por el general y tornaron se lo a embiar a suplicar a el general con dos hombres de a cauallo a la ligera y por la posta. el general llego digo que se le huyeron las guias en las primeras jornadas y ubo de bolber diego lopes por guias a el campo y con mandado quel cãpo bolbiese a tiguex a buscar bastimentos y a aguardar a el general dieronle otras guias que les dieron los teyas de boluntad aguardo el campo sus mensajeros y estubo alli quinçe dias haçiendo carnaje de bacas para lleuar tubose por quenta que se mataron en estos quinse dias quinientos toros era cosa increyble el numero de los que auia sin bacas perdiose en este comedio mucha gente de los que salian a caça y en dos ni tres dias no tornaban a bolber a el campo andando desatinados a una parte y a otra sin saber bolber por donde auian ydo y con aber aquella barranca que arriba o abaxo auian de atinar y como cada noche se tenia quenta con quien faltaua tirauan artilleria y tocauan trompetas y a tambores y haçian grandes hogaredas y algunos se hallaron tam desbiados y abian desatinado tanto que todo esto no les aprobechaua nada aunque a otros les balio el remedio era tornar adonde mataban el ganado y haçer una uia a una parte y a otra hasta que daban con la barranca o topaban con quien los encaminaua es cosa de notar que como la tierra es tam llana en siendo medio dia como an andado desatinados en pos de la caça a una parte y a otra sean de estar cabe la caça quedos hasta que decline el sol para ber a que rumbo an de bolber a donde salieron y aun estos auian de ser hombres entendidos y los que no lo eran se auian de encomendar a otros.

el general siguio sus guias hasta llegar a quiuira en que gasto quarenta y ocho dias de camino por la grande cayda que auian hecho sobre p444 la florida y fue reçebido de paz por las guias que lleuaba preguntaron a el turco que porque auia mẽtido y los auia guiado tam abieso dixo que su tierra era haçia aquella parte y que allende de aquello los de cicuye le auian rogado que los truxese perdidos por los llanos por que faltando les el bastimento se muriesen los cauallos y ellos flacos quando bolbiesen los podrian matar sin trabajo y bengarse de lo que auian hecho y que por esto los abia desrumbado creyendo que no supieran caçar ni mantenerse sin maiz y que lo del oro que no sabia adonde lo auia esto dixo ya como desesperado y que se hallaba corrido que auain dado credito a el ysopete y los auia guiado mejor que no el y temiendose los que alli yban que no diese algun abiso por donde les biniese algun daño le dieron garrote de que el ysopete se holgo porque siẽpre solia deçir que el ysopete era un bellaco y que no sabia lo que se decia y siempre le estorban ban que no hablase con nadie no se bio entre aquella gente oro ni plata ni noticia de ello el señor traya al cuello una patena de cobre y no la tenia en poca.