Pesame de vos, el Conde,

Porque assi os quieren matar;

Porque el yerro que hezistes

No fue mucho de culpar;

Que los yerros por amores

Dignos son de perdonar.

Suplique por vos al Rey,

Cos mandasse de librar;

Mas el Rey, con gran enojo,

No me quisiera escuchar, etc.