Que la flor yo me la só,
Dicen que me case yo;
No quiero marido, no!
Gil Vicente, Obras, Hamburgo, 1834, 8vo, Tom. I. p. 42.
[453] Traz Salomão, Esaias, e Moyses, e Abrahao cantando todos quatro de folia á cantiga seguinte:—
Que sañosa está la niña!
Ay Dios, quien le hablaria?
En la sierra anda la niña
Su ganado á repastar;
Hermosa como las flores,