Tro. Antes le sobran dos dias.
Len. Mucho es eso! Mas dime, suele haber dias aziagos así como los Martes?
Tro. Porque lo dices?
Len. Pregunto, porque tambien habrá hojaldres desgraciadas, pues hay Jueves desgraciados.
Tro. Creo que sí!
Len. Y ven acá: si te la hubiesen comido á ti una en Jueves, en quien habria caido la desgracia, en la hojaldre ó en ti?
Tro. No hay duda sino que en mí.
Len. Pues, hermano Troico, aconortaos, y comenzad á sufrir, y ser paciente, que por los hombres (como dicen) suelen venir las desgracias, y estas son cosas de Dios en fin, y tambien segun órden de los dias os podriades vos morir, y (como dicen) ya seria recomplida y allegada la hora postrimera, rescebildo con paciencia, y acórdaos que mañana somos y hoy no.
Tro. Válame Dios, Leno! Es muerto alguno en casa? O como me consuelas ansí?
Len. Ojalá, Troico!