Puesto que no los convide,

Pues su pobreza lo impide,

Isidro, aunque puede dar

Muy bien lo que Dios le pide.

Vaya Abraham al ganado,

Y en el suelo humilde echado,

Dadle el alma, Isidro, vos,

Que nunca desprecia Dios

El corazon humillado.

No queria el sacrificio