D. Leo.
Agradeci sus engaños.
Partiose; llore su ausencia;
Que las partes deste hidalgo,
Quando el se parte, ellas quedan.
Boluio otra vez, y boluio
Mas dulcemente Sirena.
Con la voz no vi el engaño.
Ay, Dios! Señor, si nacieran
Las mugeres sin oydos,