De ser mi marido, y esta
Deuio de ser con intento
De no conocer la deuda,
En estando en Portugal,
Como si el cielo no fuera
Cielo sobre todo el mundo,
Y su justicia suprema.
Al fin, Señor, el se fue,
Ufano con las banderas
De una muger ya rendida;
De ser mi marido, y esta
Deuio de ser con intento
De no conocer la deuda,
En estando en Portugal,
Como si el cielo no fuera
Cielo sobre todo el mundo,
Y su justicia suprema.
Al fin, Señor, el se fue,
Ufano con las banderas
De una muger ya rendida;