Ponen, Señor, á las puertas

Un escudo de sus armas.

Trato en honor; y assi, pongo

Mi mano en sangre bañada

A la puerta, que el honor

Con sangre, Señor, se laba.

Rey.

Dadsela, pues, á Leonor,

Que yo sé que su alabanza

La merece.