Lisid.
Bien pensareis que mis quexas,
Mal lisonjeadas con esso,
Os remitan de mi agravio
Las sinrazones del vuestro.
No, Enrique, yo soy muger
Tan sobervia, que no quiero
Ser querida por venganza,
Por tema, ni por desprecio.
El que á mí me ha de querer,