De andar en ella, ca he grand rescelo,
E, sy tengo tiempo, provoco y apelo;
Mas non puede ser que ya desatiento.
DICE LA MUERTE.
Don Abad bendicto, folgado, vicioso.
Que poco curastes de vestir çelicio,
Abraçadme agora, seredes mi esposo,
Pues que deseades placeres é vicio;
Ca yo so bien presta á vuestro servicio,
Avedme por vuestra, quitad de vos saña,