Don rico avariento, Dean muy ufano,
Que vuestros dineros trocastes en oro,
A pobres é á viudas cerrastes la mano
E mal despendistes el vuestro tesoro;
Non quiero que estedes ya mas en el coro;
Salid luego fuera sin otra peresa!
Yo vos mostraré venir á pobresa.
Venit, Mercadero, á la dança del lloro!
DICE EL MERCADERO.
A quien dexaré todas mis riquesas