Vaya quien quisiere á tu vocacion.

DICE LA MUERTE.

Canonigo, amigo, non es el camino

Ese que pensades. Dad aca la mano;

El sobrepeliz delgado de lino

· · · · · ·

Darvos he un consejo que vos sera sano;

Tornad vos á Dios, e fased penitencia,

Ca sobre vos cierto es dada sentencia.

Llegad acá, Fisico, que estades ufano.