Las vuestras baratas yo bien las entiendo

A vuestra cobdicia por que modo suena;

Cerrades la puerta de mas quando yela

Al ome mesquino que vien á librar;

Lo que del levastes abres á pagar.

E vos, Hermitaño, salid de la celda!

DICE EL HERMITAÑO.

La Muerte reçelo, maguer que so viejo,

Señor Jesu Christo, a ty me encomiendo;

De los que te sirven, tu eres espejo;