Otro por mi, que yo vome á caer.

DICE LA MUERTE.

Maravillome mucho de vos, Diacon,

Pues que bien sabedes, que es mi doctrina

Matar á todos por justa rraçon,

E vos esquivades oyr mi bocina;

Yo vos vestiré almatica fina,

Labrada de pino en que miniestredes,

Fasta que vos llamen en ella yredes.

Venga el que rrecabda, é dance ayna!