I

—¿Véis ése de la capa roja y la pluma blanca en el fieltro, que parece que trae sobre su justillo todo el oro de los galeones de Indias;[1] aquél que baja en este momento de su litera para dar la mano á esa otra señora, que después de dejar la suya, se adelanta hacia aquí, precedida de cuatro pajes con hachas? Pues ése es el marqués de Moscoso,[2] galán de la condesa viuda de Villapineda. Se dice que antes de poner sus ojos sobre esta dama, había pedido en matrimonio á la hija de un opulento señor; mas el padre de la doncella, de quien se murmura que es un poco avaro ... pero, ¡calle! en hablando del ruín de Roma, cátale aquí que asoma.[3] ¿Véis aquél que viene por debajo del arco de San Felipe,[4] á pie, embozado en una capa obscura, y precedido de un solo criado con una linterna? Ahora llega frente al retablo.

[Footnote 1: los galeones de Indias. The galleons from the West Indies brought much gold to Spain in the sixteenth century.]

[Footnote 2: Moscoso ... Villapineda. Well-known Sevillian titles, but created much later than the epoch of our story, the former in 1780, and the latter in 1738 (see Guía oficial de España, Madrid, 1905). These anachronisms on the part of the author, however, in no way affect the artistic merit of the work. Nor are they the only ones to be found in this same legend. See note 4, below; also p. 98, note 2; p. 99, note 3.]

[Footnote 3: en hablando del ruín de Roma, cátale aquí que asoma. A colloquial expression worded in various ways, as, for example, en nombrando al ruín de Roma, luego asoma. Compare the English expression "speak of the devil and he will appear," used under similar circumstances. By Roma was probably meant originally the Catholic church or its officers.]

[Footnote 4: arco de San Felipe. This is another anachronism on the part of Becquer, for the arch and church of San Felipe were not constructed until the eighteenth century. Neither exists at present. The arch traversed a narrow street between the church of the same name and the convent of Santa Inés. Below the arch was a picture in azulejos representing Christ fallen with the cross and aided by Simon the Cyrenian.]

¿Reparasteis, al desembozarse para saludar á la imagen, la encomienda que brilla en su pecho?

Á no ser por ese noble distintivo, cualquiera le creería un lonjista de la calle de Culebras.[1] ... Pues ese es el padre en cuestión; mirad como la gente del pueblo le abre paso y le saluda.

[Footnote 1: calle de Culebras. One of the ancient commercial streets of Seville, known to-day as the Calle de Villegas. It connects the Plaza de San Salvador and the Calle de Francos.]

Toda Sevilla le conoce por su colosal fortuna. Él solo tiene más ducados de oro en sus arcas que soldados mantiene nuestro señor el rey Don Felipe;[1] y con sus galeones podría formar una escuadra suficiente á resistir á la del Gran Turco....[2]