—Porque... añadió el organista, procurando dominar la emoción que se revelaba en la palidez de su rostro; porque es viejo y malo, y no puede expresar todo lo que se quiere. El arzobispo se retiró, seguido de sus familiares. Unas tras otras, las literas de los señores fueron desfilando y perdiéndose en las revueltas[1] de las calles vecinas; los grupos del atrio se disolvieron, dispersándose los fieles en distintas direcciones; y ya la demandadera se disponía á cerrar las puertas de la entrada del atrio, cuando se divisaban aún dos mujeres que, después de persignarse y murmurar una oración ante el retablo del arco de San Felipe,[2] prosiguieron su camino, internándose en el callejón de las Duenas.[3]

[Footnote 1: revueltas= 'turns.' The streets of Seville are many of them crooked like those of Toledo and other Moorish cities in Spain.]

[Footnote 2: San Felipe. See p.95, note 4.]

[Footnote 3: el callejón de las Duenas. See p.98, note 1.]

—¿Qué quiere usarced? mi señora doña Baltasara, decía la una, yo soy de este genial. Cada loco con su tema.... Me lo habían de asegurar capuchinos[1] descalzos y no lo creería del todo.... Ese hombre no puede haber tocado lo que acabamos de escuchar.... Si yo lo he oído mil veces en San Bartolomé,[2] que era su parroquia, y de donde tuvo que echarle el senor cura por malo, y era cosa de taparse los oídos con algodones.... Y luego, si no hay más que mirarle al rostro, que según dicen, es el espejo del alma.... Yo me acuerdo, pobrecito, como si lo estuviera viendo, me acuerdo de la cara de maese Pérez, cuando en semejante noche como ésta bajaba de la tribuna, después de haber suspendido al auditorio con sus primores.... ¡Qué sonrisa tan bondadosa, qué color tan animado!... Era viejo y parecía un ángel... no que éste ha bajado las escaleras á trompicones, como si le ladrase un perro en la meseta, y con un color de difunto y unas... Vamos, mi señora doña Baltasara, créame usarced, y créame con todas veras... yo sospecho que aquí hay busilis....

[Footnote 1: capuchinos= 'Capuchins.' An order of mendicant friars founded in 1528 by Matteo di Bassi, and named from the pointed capouch or cowl that distinguishes their dress. Honesty, as well as poverty and humility, is supposed to be one of their crowning virtues.]

[Footnote 2: San Bartolomé. The church of St. Bartholomew is situated on the Plaza de San Bartolomé in the northeastern part of the city. It was built on the site of a Jewish synagogue, after the expulsion of the Jews by the Christian kings of Spain. Its present architecture is Doric and dates only from the eighteenth century.]

Comentando las últimas palabras, las dos mujeres doblaban la esquina del callejón y desaparecían.

Creemos inútil decir á nuestros lectores quién era una de ellas.

IV