—¡Bah!... ¡bah!... Esteban, exclamó don Dionís con aire burlón, sigue los consejos del preste de Tarazona; no hables de tus encuentros con los corzos amigos de burlas, no sea que haga el diablo que al fin pierdas el poco juicio que tienes; y pues ya estás provisto de los Evangelios y sabes las oraciones de San Bartolomé, vuélvete á tus corderos, que comienzan á desbandarse por la cañada. Si los espíritus malignos tornan á incomodarte, ya sabes el remedio: Pater Noster[1] y garrotazo.

[Footnote 1: Pater Noster. The first words of the Lord's Prayer in Latin.]

El zagal, después de guardarse en el zurrón un medio pan blanco y un trozo de came de jabalí, y en el estomago un valiente trago de vino que le dió por orden de su señor uno de los palafreneros, despidióse de don Dionís y su hija, y apenas anduvo cuatro pasos, comenzó á voltear la honda para reunir á pedradas los corderos.

Como á esta sazón notase don Dionís que entre unas y otras las horas del calor eran ya pasadas y el vientecillo de la tarde comenzaba á mover las hojas de los chopos y á refrescar los campos, dió orden á su comitiva para que aderezasen las caballerías que andaban paciendo sueltas por el inmediato soto; y cuando todo estuvo á punto, hizo seña á los unos para que soltasen las traíllas, y á los otros para que tocasen las trompas, y saliendo en tropel de la chopera, prosiguió adelante la interrumpida caza.

II

Entre los monteros de don Dionís habla uno llamado Garcés, hijo de un antiguo servidor de la familia, y por tanto el más querido de sus señores.

Garcés tenía poco más ó menos la edad de Constanza, y desde muy niño habíase acostumbrado á prevenir el menor de sus deseos, y á adivinar y satisfacer el más leve de sus antojos.

Por su mano se entretenía en afilar en los ratos de ocio las agudas saetas de su ballesta de marfil; él domaba los potros que había de montar su señora; él ejercitaba en los ardides de la caza á sus lebreles favoritos y amaestraba á sus halcones, á los cuales compraba en las ferias de Castilla[1] caperuzas rojas bordadas de oro.

[Footnote 1: Castilla = 'Castile.' An old kingdom of Spain, in the northern and central part of the peninsula. The kingdoms of Castile and Leon, after several unions and separations, were finally united under Ferdinand III in 1230. Isabella of Castile married Ferdinand of Aragon in 1469, and in 1479 the two kingdoms of Castile and Aragon were united.]