[1253] Davila (Historia de Felipe Tercero, lib. ii. p. 41), after eulogizing the personal qualities of Lerma, adds, ‘Y sin estas grandes partes tuvo demostraciones christianas, manifestandolo en los conventos, iglesias, colegiatas, hospitales, ermitas y catedras, que dejó fundadas, en que gastó, como me consta de los libros de su Contaduría, un millon ciento cincuenta y dos mil doscientos ochenta y tres ducados.’ After such monstrous prodigality, Watson might well say, in his rather superficial, but, on the whole, well-executed History, that Lerma showed ‘the most devoted attachment to the church,’ and ‘conciliated the favour of ecclesiastics.’ Watson's History of Philip III., London, 1839, pp. 4, 8, 46, 224.
[1254] The only energy Philip III. ever displayed, was in seconding the efforts of his minister to extend the influence of the Church; and hence, according to a Spanish historian, he was ‘monarque le plus pieux parmi tous ceux qui out occupé le trône d'Espagne depuis saint Ferdinand.’ Sempère, Monarchie Espagnole, vol. i. p. 245. ‘El principal cuidado de nuestro Rey era tener á Dios por amigo, grangear y beneficiar su gracia, para que le asistiese propicio en quanto obrase y dixese. De aqui tuvieron principio tantos dones ofrecidos á Dios, tanta fundacion de Conventos, y favores hechos á Iglesias y Religiones.’ Davila, Historia de Felipe Tercero, lib. ii. p. 170. His wife, Margaret, was equally active. See Florez, Reynas Catholicas, vol. ii. pp. 915, 916. ‘Demas de los frutos que dió para el Cielo y para la tierra nuestra Reyna, tuvo otros de ambas lineas en fundaciones de Templos y obras de piedad para bien del Reyno y de la Iglesia. En Valladolid fundó el Convento de las Franciscas Descalzas. En Madrid trasladó á las Agustinas Recoletas de Santa Isabel desde la calle del Principe al sitio en que hoy estan. Protegió con sus limosnas la fundacion de la Iglesia de Carmelitas Descalzas de Santa Ana; y empezó á fundar el Real Convento de las Agustinas Recoletas con titulo de la Encarnacion en este misma Corte, cuya primera piedra se puso á 10 de Junio del 1611. En la parroquia de S. Gil junto al Palacio introdujo los Religiosos Franciscos, cuyo Convento persevera hoy con la misma advocacion.’ How the country fared, while all this was going on, we shall presently see.
[1255] The burden of the petition was, ‘Que se tratasse con mas veras de poner limite á los bienes, que se sacauan cada dia del braço Seglar al Eclesiastico, enflaqueciendo no tan solo el patrimonio Real, mas el comun, pues siendo aquel libre de pechos, contribuciones, y gauelas, alojamientos, huespedes, y otros grauamenes mayores, presidios, guerras, y soldados.’ … ‘Que las Religiones eran muchas, las Mendicantes en excesso, y el Clero en grande multitud. Que auia en España 9088 monasterios, aun no cõtando los de Monjas. Que yuan metiẽdo poco á poco, con dotaciones, cofradias, capellanias, o con cõpras, á todo el Reyno en su poder. Que se atajasse tanto mal. Que huuiesse numero en los frayles, moderacion en los Cõuentos, y aun en los Clerigos seglares.’ Cespedes, Historia de Don Felipe IV., Barcelona, 1634, fol. lib. vii. cap. 9, p. 272 rev. This is the only noticeable passage in an unusually dull chronicle, which, though professing to be a history of Philip IV., is confined to the first few years of his reign.
[1256] ‘En este año, que iba escribiendo esta Historia, tenian las Ordenes de Santo Domingo, y S. Francisco en España, treinta y dos mil Religiosos, y los Obispados de Calahorra y Pamplona veinte y quatro mil clerigos; pues qué tendran las demas Religiones, y los demas Obispados?’ Davila, Historia de Felipe Tercere, lib. ii. p. 215. See also cap. xcvii. pp. 248, 249; and, on the increase of convents, see Yañez, Memorias para la Historia de Felipe III., pp. 240, 268, 304, 305.
[1257] ‘The reign of Philip III., surnamed from his piety the Good, was the golden age of Churchmen. Though religious foundations were already too numerous, great additions were made to them; and in those which already existed, new altars or chancels were erected. Thus, the duke of Lerma founded seven monasteries and two collegiate churches; thus, also, the diocese of Calahorra numbered 18,000 chaplains, Seville 14,000. How uselessly the ministers of religion were multiplied, will appear still more clearly from the fact that the cathedral of Seville alone had a hundred, when half-a-dozen would assuredly have been sufficient for the public offices of devotion.’ Dunham's History of Spain, vol. v. p. 274. According to the passage quoted in note 93, from Davila, there were twenty-four thousand ‘clerigos’ in the two dioceses of Calahorra and Pamplona.
[1258] ‘Entre tanto crecia por instantes y se aumentaba prodigiosamente el poder y la autoridad de la Iglesia. Sus pingües riquezas desmembraban de una manera considerable las rentas de la corona; y el estado eclesiástico, que muchos abrazaron en un principio á consecuencia de las desgracias y calamidades de la época, fué despues el mas solicitado por las inmensas ventajas que ofrecia su condicion comparada con la de las clases restantes.’ Antequera, Historia de la Legislacion, pp. 223, 224. See also in Campomanes, Apendice á la Educacion, Madrid, 1775–1777, vol. i. p. 465, and vol. iv. p. 219, a statement made by the University of Toledo in 1619, or 1620, that ‘hay doblados religiosos, clerigos y estudiantes; porque ya no hallan otro modo de vivir, ni de poder sustentarse.’ If the eye of M. Lafuente had lighted upon this and other passages, which I shall shortly quote from contemporary observers, he would, I think, have expressed himself much more strongly than he has done respecting this period, in his recent brilliant, but unsatisfactory, History of Spain. On the great wealth of the convents in 1679, when the rest of the country was steeped in poverty, see a letter dated Madrid, July 25, 1679, in D'Aulnoy, Relation du Voyage d'Espagne, Lyon, 1693, vol. ii. p. 251. But the earliest evidence I have met with is in a letter, written in 1609, to Prince Henry of England, by Sir Charles Cornwallis, the English ambassador at Madrid. ‘The furniture of their churches here, and the riches and lustre of their sepulchres made in every monasterie (the general povertye of this kingdome considered), are almost incredible. The laity of this nation may say with Davyde (though in another sense), “Zelus domus tuæ comedit me:” for, assuredly, the riches of the Temporall hath in a manner all fallen into the mouthes and devouring throates of the Spiritual.’ Winwood's Memorials of Affairs of State, vol. iii. p. 10, London, 1725, folio.
[1259] ‘Deux millions de ducats, que le clergé possédait sous le règne de Charles V, étaient réputés comme un revenu exorbitant; et, un demi-siècle plus tard, lorsque ces revenus s'élevaient à huit millions, on qualifiat d'hérétique, toute proposition tendant à opérer quelque modification dans leur accroissement.’ Sempère, Monarchie Espagnole, vol. ii. p. 16.
[1260] In a work on Spanish literature which was published about seventy years ago, and which, at the time of its appearance, made considerable noise, this peculiarity is frankly admitted, but is deemed rather an honour to Spain than otherwise, inasmuch as that country, we are told, has produced philosophers who have gone much deeper into things than Bacon, Descartes, and Newton, who, no doubt, were clever men, but were nowise comparable to the great thinkers of the Peninsula. Such assertions, proceeding, not from some ignorant despiser of physical science, who contemns what he has never been at the pains to study, but from a really able and, in some respects, competent judge, are important for the history of opinion; and as the book is not very common, I will give two or three extracts. ‘Confiesan los Franceses con ingenuidad que Descartes fué un novelista: y con todo eso quieren hacerle pasar por el promotor de la filosofía en Europa, como si su filosofía se desemejase mucho de la que dominaba en las sectas de la antigüedad. Su tratádo “Del Metodo” es nada en comparacion de los libros “De la Corrupcion de las Artes” de Juan Luis Vives, que le antecedió buen número de años.’ Oracion Apologética por la España y su Mérito Literario por D. J. P. Forner, Madrid, 1786, p. xi. ‘No hemos tenido en los efectos un Cartesio, no un Neuton: démoslo de barato: pero hemos tenido justísimos legisladores y excelentes filósofos prácticos, que han preferido el inefable gusto de trabajar en beneficio de la humanidad á la ociosa ocupacion de edificar mundos imaginarios en la soledad y silencio de un gabinete.’ p. 12. ‘Nada se disputaba en España.’ p. 61. At p. 143 a comparison between Bacon and Vives; and the final decision, p. 146, that Vives enjoys ‘una gloriosa superioridad sobre todos los sabios de todos los siglos.’
[1261] The final profession was not made till 1616; but he began to wear the clothes in 1613. ‘Tal era su situacion el sábado santo 2 de abril’ [1616] ‘que por no poder salir de su casa hubieron de darle en ella la profesion de la venerable órden tercera de San Francisco, cuyo hábito habia tomado en Alcalá, el dia 2 de julio de 1613.’ Navarrete, Vida de Cervantes, p. cii. prefixed to Don Quijote, Barcelona, 1839. Even in 1609, says Navarrete, (p. lxii.), ‘Se ha creido que entónces se incorporó tambien Cervantes, como lo hizo Lope de Vega, en la congregacion del oratorio del Caballero de Gracia, mientras que su muger y su hermana doña Andrea se dedicaban á semejantes ejercicios de piedad en la venerable órden tercera de San Francisco, cuyo hábito recibieron en 8 de junio del mismo año.’
[1262] Ticknor's History of Spanish Literature, vol. ii. pp. 125, 126, 137, 147, 148.