Horrendo peso à su soberbia armada.

Tambien Nelson alli, Terrible sombra,

No esperes, no, cuando mi voz te nombra

Que vil insulte à tu postrer suspiro;

Inglès te aborrecì, y hèroe te admiro.

Oh, golpe! oh, suerte! El Tàmesis aguarda

De las naves cautivas

El confuso tropel, y ya en idea

Goza el aplauso y los sonoros vivas

Que al vencedor se dan. Oh suerte! El puerto