Por tí, con diestra mano,
no revuelve la espada presurosa,
y en el dudoso llano
huye la polvorosa
palestra, come sierpe ponzoñosa.
Por tí su blanda Musa,
en lugar de la cítara sonante,
tristes querellas usa,
que con llanto abundante
hacen bañar el rostro del amante.

Por tí el mayor amigo
to es importuno, grave, y enojoso;
y puedo ser testigo
que ya del peligroso
naufragio fui su puerto, y su reposo.
Y agora en tal manera
vence el dolor á la razon perdída
que ponzoñosa fiera
nuca fue aborrecida
tanto como yo dél, ni tan temida.

No fuiste tu engendrada,
ni producida de la dura tierra:
no debe ser notada,
que ingratamente yerra
quien todo el otro error de sí destierra.
Hagate temerosa
El caso de Anaxárete, y cobarde,
que de ser desdeñosa
se arrepintió muy tarde,
y asi su alma con su marmol arde.

Estabase alegrando
del mal ageno el pecho empedernido,
quando abajo mirando,
el cuerpo muerto vido
del miserable amante alli tendido,
y al cuello el lazo atado,
con que desenlazó de la cadena
el corazón cuitado,
que con su breve pena
compió la eterna punición agena.

Sintió alli convertirse
en piedad amorosa el aspereza.
¡ O tarde arrepentirse!
¡ O, ultima terneza!
¿ como te sucedió mayor dureza?
Los ojos se enclavaron
en el tendido cuerpo, que alli vieron,
los huesos se tornaron
mas duros, y crecieron,
y en sí toda la carne convirtieron.

Las entrañas eladas
tornaron poco á poco en piedra dura:
por las venas cuitadas
la sangre, su figura
iba desconociendo, y su natura.
Hasta que, finalmente
en duro marmol vuelta, y transformada,
hizo de sí la gente
no tan maravillada,
quanto de aquella ingratitud vengada.

No quieras tu, Señora,
de Némesis ayrada las saetas
probar por Dios agora;
baste que tus perfetas
obras, y hermosura a los Poetas
den inmortal materia,
sin que también en verso lamentable
celebren la miseria
de algun caso notable,
que por tí pase triste y miserable."

[MENDOZA]

1500-1575.

The third in this trio of friendly poets was of a very different character. Mendoza was gifted neither with Boscan's mild benevolence nor Garcilaso's tenderness. That he was the friend of these men, and addicted to literature, is his chief praise. Endowed with talents, of a high and haughty disposition, his firmness degenerated into severity, and his valour into vehemence of temper. He was shrewd, worldly and arrogant, but impassioned and resolute. He possessed many of those high qualities, redeeming, while they were stained by pride, which in that age distinguished the Spanish cavalier; for in those days, the freedom enjoyed by the Castilian nobility was but lately crushed, and its generous influence still survived in their manners and domestic habits. It was characteristic of that class of men, that, when Charles V. asked a distinguished one among them to receive the Constable Bourbon in his house, the noble acquiesced in the commands of his sovereign, but announced at the same time, his intention of razing his house to the ground, as soon as the traitor had quitted it.