JUGADOR SEGUNDO

¡Mil demonios, que a los dos

Nos lleven!

D. FÉLIX (con calma al primero)

¡Bien, vive Dios,

Vuestros ruegos me han valido!

Encomendadme otra vez,

Don Juan, al diablo; no sea

Que si os oye Dios, me vea

Cautivo y esclavo en Fez.