Horas otro tiempo que abrevió el placer,
Y hoy solo y llorando piensa como huyeron
Con ellas por siempre las dichas de ayer;
Y aquellos placeres, que el triste ha perdido,
No huyeron del mundo, que en el mundo están;
Y él vive en el mundo do siempre ha vivido,
Y aquellos placeres para él no son ya!
¡Ay del que descubre por fin la mentira!
¡Ay del que la triste realidad palpó!
Del que el esqueleto de este mundo mira,