Crujir de afilados huesos,
Rechinamiento de dientes
Y retemblar los cimientos,
Y en pavoroso estallido
Las losas del pavimento
Separando sus junturas
Irse poco a poco abriendo,
Siente Montemar; y el ruido
Más cerca crece, y a un tiempo
Escucha chocarse cráneos,