En fantástica ilusión,

Y al ojo encantado ostenta

Gratas visiones que aumenta

Rica la imaginación.

Tú eres, mujer, un fanal

Trasparente de hermosura;

¡Ay de ti! si por tu mal

Rompe el hombre en su locura

Tu misterioso cristal!

Mas ¡ay! dichosa tú, Elvira,