Presente el bien que para siempre huyó;

Dulces palabras con amor murmura,

Piensa que escucha al pérfido que amó.

Vedla, postrada su piedad implora

Cual si presente le mirara allí;

Vedla, que sola se contempla y llora,

Miradla delirante sonreír.

Y su frente en revuelto remolino

Ha enturbiado su loco pensamiento,

Como nublo que en negro torbellino