DON PEDRO. ¿Qué entiendes tú de eso? … dila que venga.
BRUNO. O de tragedia, ¿qué me sé yo? … ello es que se la oye hablar alto … que está sola … y que a no haber perdido la chabeta…. (Yéndose)
ESCENA VII
DON PEDRO Y DON EDUARDO
DON PEDRO. Pues, y como le iba a usted diciendo, Sr. D. Eduardo, yo soy demasiado buen padre para pretender … luego, ya voy a viejo, estoy viudo, no tengo más que esta hija … a la que quiero como a las niñas de mis ojos … no soy además amigo de lloros ni tristezas dentro de casa, y en suma….
DON EDUARDO. Si tiene usted en todo mil razones.
DON PEDRO. Y en suma, ella hará lo que quiera, como lo hace siempre; aunque eso no quita el que la chica sea muy dócil, y muy bien criada, y muy temerosa de Dios….
DON EDUARDO. ¡Y es tan bonita!
DON PEDRO. Y el que es muy buena hija, y será muy buena mujer propia.
DON EDUARDO. Oh, excelente, excelente.