DOÑA MATILDE. ¿Me quieres, Bruno?
BRUNO. Toma, ¿y para eso tantos aspavientos?
DOÑA MATILDE. Es que si tú no me quieres … (y mira, Bruno, que me has de querer mucho) de lo contrario es inútil que te refiera nada, porque ni me ayudarías ni … conque así responde, ¿me quieres mucho, Bruno?
BRUNO. ¿Que si la quiero a usted? Buena pregunta, cuando la he visto a usted nacer, como quien dice, y la he arrullado, y la he dado papilla y la he….
DOÑA MATILDE. Tienes razón … y por lo mismo me decido ahora a confiarte que me caso esta noche con don Eduardo.
BRUNO. ¡Oiga! Su padre de usted consintió al cabo….
DOÑA MATILDE. No tal, antes al contrario se opone a ello.
BRUNO. ¿Y dice usted que se casa?
DOÑA MATILDE. Dentro de media hora … ahí está el misterio.
BRUNO. No puede ser eso entonces, niña.