DON EDUARDO. ¿Qué remedio tiene? a menos que no prefieras el que cada cual se coma cruda la onza que le corresponde….
DOÑA MATILDE. Ello todo es chocolate.
DON EDUARDO. Y en bebiendo luego un buen vaso de agua….
DOÑA MATILDE. Así tendremos también más lugar para hablar de nuestras cosas.
DON EDUARDO. Para establecer desde luego nuestro método de vida.
DOÑA MATILDE. Y el empleo de las horas del día. Ea, pues, venga mi onza, y sentémonos.
DON EDUARDO. Tómala, y sentémonos … ¿en qué piensas?
DOÑA MATILDE. En nada … en que papá estará ahora desayunándose, y….
DON EDUARDO. También nosotros … más frugalmente … pero….
DOÑA MATILDE. ¡Oh! lo que es por eso … en estando a tu lado … y la ventaja de no tener criados que nos murmuren, ni sibaritas que nos importunen con sus visitas….