DON EDUARDO. No, no … pero ve de puntillas, y mira si por la rendija puedes atisbar quién es.
DOÑA MATILDE. Voy … es un viejecito barrigoncito, con calzones de pana y medias rayadas.
DON EDUARDO. ¡Él es!
DOÑA MATILDE. ¿Quién dices?
DON EDUARDO. El diablo.
DOÑA MATILDE. ¡Jesús mil veces!
DON EDUARDO. O el casero, que es lo mismo … ¿dónde me esconderé?
DOÑA MATILDE. ¡Esconderte!
DON EDUARDO. Allí … debajo de la cama … y tú abre luego, y dile que he salido muy temprano, y que no volveré hasta la noche.
DOÑA MATILDE. Eduardo….