DOÑA MATILDE. Precisamente iba yo….
DON EDUARDO. Di que no. (Bajo a Doña Matilde)
DOÑA MATILDE. No, señora, ya tenemos una….
VECINA. Lo siento, porque mi hermana lava muy bien … como que lava a todas las colegialas de Loreto … y si no fuera por cierta desgracia que tuvo … ya se lo contaré a usted otro día … porque ahora estoy de prisa … agur … ¿pues no me huele a salchicha quemada?
ESCENA V
DOÑA MATILDE Y DON EDUARDO
DON EDUARDO. ¡Qué taravilla!
DOÑA MATILDE. Y ¡qué mujer tan ordinaria!
DON EDUARDO. ¡Así hablas de tu amiga! (Sonriéndose)
DOÑA MATILDE. ¡Pobre de mí si no tuviera otras amigas!