ANTONIO. Pues ¿qué he de hacer?[2]

ELISA. Vestirte. ¿A qué esperas? Todo lo tienes preparado. Anda, que es tarde.

ANTONIO (sentándose junto a la chimenea y calentándose las manos). Ya voy.

ELISA. ¿Ya voy, y te sientas?

ANTONIO. No corre tanta prisa.

[Footnote 1: #¡Mire usted por donde me sale ahora!:# See what I am in for now!]

[Footnote 2: #Pues ¿qué he de hacer?:# Well, what should I be doing?]

ELISA. ¡Te conozco yo a ti muy bien! Eres un perezoso, y por no vestirte ahora de pies a cabeza….[1]

ANTONIO. Con efecto, que la broma es algo pesada.

ELISA. A vestirse, y fuera pereza.[2] (Empujándole para que se levante.)