¡Ya doblan el cabo de Henlopen!...

¡Desaparecieron!... ¡Ay!... ¡Desaparecieron!

30 ¡Tremenda ironía de mi destino!

¡Necio de mi,[[127-2]] que me reconcilié con la esperanza!(p128)
¡Necio de mí...que!... ¡Ah! No huyas de esa manera ante
mis ojos, Dios mió!

¿Y qué?

¿He de confiarme de nuevo a una suerte cruel que se burla
05 de mis lágrimas?

¡No!

Estoy decidido.

Yo mismo me daré la muerte.

Esto es mejor que pasar otro invierno enterrado vivo en un
10 sepulcro.