[334] The alcaldes of Indian villages usually have a long cane with a silver head, like those formerly carried by footmen, as a badge of their office. In remote places I have seen them, with their canes in their hands, a battered tall hat upon their heads, a linen jacket and trousers, and barefooted, riding on an ox, and thought that they served to maintain the majesty of the law quite as well as if they had had stuff gowns, horsehair wigs, and had been seated on a sack of wool.
[335] Vol. iii., book v., cap. viii., p. 130 (‘Ensayo de la Historia Civil del Paraguay’, etc.): ‘Los Caciques y corregidores que acompañaban a Bucareli, habian sido alhagados por todos los artificios de sugestion. Esto á la verdad, no era mas que coronar las victimas, que se destinaban al sacrificio.’
[338] Brabo, ‘Coleccion de Documentos’, p. 320: ‘Y porque estoy informado que muchos Indios de los que se habian ausentado con las tropas Portuguesas, y que han residido por gran tiempo en el Rio Pardo, Viamont, y otras partes se han restituido a sus pueblos, ciudaran . . . de que todos estos con sus families seran traslados a los mas interiores o distantes de aquellas fronteras por no ser conveniente se mantengan en ellas o sus inmediaciones, y asi en lo sucesivo lo ejecutaran . . . con los Indios que se restituyan, sin dejar alguno, para evitar todo motivo de communicacion que puede ser muy prejudicial.’
[339] ‘No conviene dejarles una entera libertad, que seria por extremo fatal y prejudicial á sus intereses pues la astucia y sagacidad de los españoles triumfaria facilemente de su rudeza.’
[340] Brabo, ‘Bucareli’s Instructions’, p. 327: ‘Que el commercio de los españoles ha de ser libre.’
[341] The Paraguayan Jesuits were allowed to take away all their personal property, and it appears that they did so.
[342] Cayetano Ibarguen had only two, P. Lorenzo Balda three, and so on (Brabo, ‘Coleccion de Documentos’, p. 388).
[343] So late as 1818 Rengger, in his ‘Essai Historique sur la Révolution du Paraguay’, etc., talks of arriving in Buenos Ayres ‘après un court trajet de soixante jours.’ From thence to Corrientes he took seven weeks, but does not say if the passage was considered short or long.