Juan Yague de Salas relates a singular part of this miracle, which I have not seen recorded any where but in his very rare and curious poem:—

Cantò como rompidos los candados

De la lobrega cueva, y despedidas

De sus senos obscuros vozes tristes

No bien articuladas, si a remiendos,

Repetidas adentro por el ayre,

Y una mas bronca se escucho que dize,

Desdichado Rey Ro (y acaba digo,

Quedando la R submersa entre piçarras)

La Coro perderas, y el Man, y el Ce,