De una pica de alto, y dos de anchura,

Rica de sombras su mansion avara:

Ventana, ò boca de la cueva obscura

Donde el Sol no dispensa su luz clara,

Tan corta, que su centro tenebroso

Aun no admite crepusculo dudoso.

En este sitio puez, donde compite

La rustiquez con las pintadas flores,

Puez la pelada sierra no permite

A la vista, sino es yertos horrores: