yo me partiera de Burgos
para ir á Valladolid:
encontré con un Palmero,
quien me habló, y dijo así:
—¿Dónde vas tú, el desdichado?
¿Dónde vas? ¡triste de ti!
¡Oh persona desgraciada,
en mal punto te conocí!
Muerta es tu enamorada,
muerta es, que yo la vi;